miércoles, 13 de junio de 2012

Ayn Rand: El Manantial

Qué cosa tan mala: sobran más de 400-500 páginas, folletín de sobremesa, que no hacen sino dar vergüenza ajena. Lo mejor y más inteligente es con diferencia el final, donde Rand despliega su construcción teórica, que sin embargo no deja de ser un ejercicio bastante confuso de fundamentación de una propuesta ética y política escandalosamente limitada.

Hay muchas opciones mejores que esta petarda: cualquier liberal procapitalista lo pasaría mejor y sacaría más provecho leyendo a Ortega y Gasset, o a Kelsen, Schmitt, Keynes o Churchill, o a Margaret Thatcher, o a Fraga, no sé, a cualquier socialdemócrata, fachoso o nazi no estadounidense, a alguien que llame a las cosas por su nombre y no dé por culo con propaganda ramplona y pueril para tontos anglosajones. Luhman escribiendo del subsistema político, The Road to Serfdom, Rand, todo esto es como para que Schmitt resucite y saque un garrote con pincho y muela a palos a esos fantoches con pajarita en sus jodidas fiestas de loft neoyorquino, American Psycho como tendría que ser, al revés, con los yuppies desangrándose por más orificios de los que tiene un cuerpo humano en origen.

Si ya has pasado por todo eso, quizá Rand esté bien para comparar y para reirte un rato de la heroína de muchos libertarians. Por cierto, el personaje de Lois Cook está inspirado en la facciosa de Gertrude Stein. Rand siente la necesidad de ajustarle cuentas porque Stein no era tan posmo como ella, ni lesbiana o si lo era no lo quería reconocer, que por ahí hay cierta animosidad infundada que a lo mejor tiene su origen en una represión terrible, y porque además Ayn no comprendía nada de lo que Gertrude decía, mare meua dels desamparats.

1 comentario:

  1. Petición (que no tiene por qué ser tomada en cuenta): Ayn Rand vs Gertrude Stein. :P

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