Recopilación del peor Ballard, el que escribe relatos cortos muy apegados a la realidad, con Reagan o Thatcher de protagonistas, o El Líbano de escenario. Ballard era mal escritor tanto en términos estilísticos como narrativos, pero mantenía cierto interés por su capacidad para producir relatos fantásticos (*no* de ciencia ficción) más o menos originales. Siempre contaba lo mismo y en el mismo tono distópico y épico-pesimista; pero las sucesivas vueltas de tuerca (el planeta se desertiza-el planeta se inunda-el planeta se congela) llegaban a tener la gracia demente, repetitiva y machacona de una canción de postrock, algo de Tortoise o Stereolab. Pienso Ballard y suena en mi cabeza un "il n'y a rien de" febriculoso.
En Fiebre de Guerra, renunciando en la mayor parte de los cuentos a su único activo (la fantasía posapocalíptica), recuerda desgraciadamente a uno de mis cocos, Vázquez Figueroa. Su desarrollo torpe, su simplismo, su ñoñería y su tremendismo producen una mezcla de asco y vergüenza, y también pavor por ver publicado semejante engendro.
Stereolab en la BBC, "Anamorphose":
Qué bien que sigas escribiendo aquí. Y ahora además haces algo de literatura comparada (con música). :_) Ballard, no lo sé pero la canción es insufrible, eso sí.
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ResponderEliminar¡¡pero si no hay nada más cierto que respirar!!
ResponderEliminarChan-cháaaaaaaaaaaaan
ResponderEliminar''Ballard era mal escritor''
ResponderEliminarque esta frase produzca algo mas que risa...dificil.
Podras decir que te gusta lo que cuenta Ballard, pero que te mole CÓMO lo narra, es decir, que sea buen escritor, pf. Él sí que da risa, dos ejemplos al azar del comienzo de dos libros/cuentos:
ResponderEliminarDe "La Isla De Cemento":
"Robert Maitland tuvo la sensación de que el aire golpeaba el parapeto de cemento y estallaba dentro de su propio cráneo. Durante breves segundos antes del choque, aturdido por el impacto en la cabeza del borde cromado de la ventanilla, se aferró a los rayos del volante"
De "Pájaro de tormentas, soñador de tormentas":
"Al amanecer los cuerpos de los pájaros muertos brillaban en la luz húmeda del pantano, y los plumajes grises colgaban sobre el agua quieta como nubes caídas.
Todas las mañanas, cuando Crispin salía a la cubierta de la nave, veía los pájaros tendidos en las ensenadas y los canales donde habían muerto dos meses atrás —limpias ahora las heridas por la lenta corriente— y observaba a la mujer canosa que
vivía en la casa vacía debajo del acantilado y caminaba entonces por la orilla del río"
¿Qué se le ocurre a este genio para describir un accidente de coche?: "el aire golpeaba el parapeto de cemento y estallaba dentro de su propio cráneo". ¿Qué cojones significa eso?
Al margen de que la traducción sea infame, Ballard era muy dado a hacer dos cosas de patán de la lengua inglesa que me ponen muy nervioso, a aplicar adjetivos redundantes y sobados y que no aportan información alguna al relato ("bordes cromados de la ventanilla", "luz húmeda del pantano", "la lenta corriente", que me da igual que la corriente fuera rápida o lenta si la acción que se describe es que va a limpiarse las heridas en ella), que quedan de PRETENCIOSO que trata de dárselas de lírico y de conocedor de todas las entradas del Webster; y a crear imágenes imposibles ("los plumajes grises colgaban sobre el agua quieta como nubes caídas", que no se le ocurre otra cosa para comparar con los plumajes que las nubes, que ya puestos a hacer analogías ridículas manidas podría haber dicho que eran como una nube de leche en el té de las cinco) y a alterar el orden de las frases ("limpias ahora las heridas") como si eso le convirtiera en el Joyce de la segunda mitad de siglo XX, como si tuviera TALENTO.
Así que te lo completo un poco: Ballard era mal escritor y daba vergüenza.